sábado, 28 de agosto de 2010

¿Restaurante caníbal o farol?


"Usted puede ser cliente, donante o ambas cosas, todo ello en pro de la incorporación a la alta cocina de ancestrales recetas amazónicas o lo que quiera que sea. El cocinero lo pone el anunciado restaurante berlinés, pero el resto, del producto humano sacrificial, al extirpador, son ajenos a la carta aunque sí miembros del club gastronómico.
«Se busca un cirujano abierto de mente, insiste el anuncio en la página web (www.flime-restaurante.com), que asegura que exige revisiones médicas a sus donantes antes de cocinarles un miembro, o un órgano. Éstos «se declaran dispuestos a donar una parte de su cuerpo» por el bien culinario general: «Deguste carne humana», «disfrute en Flimé de especialidades de aroma y sabor inolvidables que llegarán a entusiasmarle».
Un formulario de descarga pide declarar la edad, peso, grupo sanguíneo, enfermedades crónicas, tabaquismo, drogadicción o consumo de alcohol, incluido posible embarazo, al donante potencial. Y «tras la revisión médica puede usted decidir qué parte de su cuerpo está dispuesto a donar». Se entiende que la cuota del club culinario incluye los gastos subsiguientes de hospitalización.
El estupor en torno a la propuesta restauradora de Eduardo Amado, que se remite a una supuesta tradición amazónica de las tribus wari, hace a muchos preferir pensar que se trate sólo de un farol o un truco publicitario para un nuevo local, que anuncia su apertura el próximo día 8 de septiembre (...)"
Ver aquí.

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